De ti dos cosas: un beso y una rosa
prendida a tu pecho, prendida a tu alma, perdida en misterio
De él: sólo un rastro distante y oculto
perdido en mi mente, perdido por siempre.
De mí: los recuerdos y toda la culpa
vestida de sangre: la tuya y la suya
Del crimen: supuestos, mentiras que dije:
que él era mi amigo y que tú eras virgen
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