martes, 5 de octubre de 2010

Aquí hay una respuesta

¿A qué llamáis deseo?
¿A qué llamáis dolor, piedad, pasión?
¿Podéis acaso ver cuán distintas y semejantes pueden ser estas sensaciones?
Sentí el deseo en manera intensa nunca tanto como hoy
Necesidad se hizo en mí, deseo de verla, de tenerla
Perdí mi pudor, mi vergüenza, mi temor.
¿Qué puede estar pasando en mi cabeza?
¿Qué me hace delirar ya sin razón?
Quisiera que resuma mi emoción en un momento
quisiera compartir mi soledad sin condición
quisiera retener mi excusa inútil y quererla
amarla como nunca antes alguien la amó.
Besé sus labios y fui otro, pues su ternura conmovió
en mi alma ruin, perversa y débil, un sentimiento que hasta hoy
jamás había conocido, jamás pensé sentirlo yo.
Ahora sé el significado de aquello que llaman amor.
Y ahora aquí hay una respuesta
Ahora sé en verdad quién soy:
El elegido para ser sirviente siempre de tu voz.
Y ahora aquí hay una respuesta
puedo sentirla en mi interior
a mi pregunta absurda y tonta de que si acaso existe Dios.
En mis secretos más ocultos pude pensar antes que amé,
pero jamás pasó, lo siento. Es esta la primera vez.
Y ahora aquí hay una respuesta, ahora sé quién eres tú.
La que de alguna forma u otra, sin conocerme bien aún,
pudo cambiar mis confusiones, mis conflictos y emociones,
convirtiéndolos en dones, irradiándoles tu luz.

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